La poesía de Marianne Moore

Mar­i­anne Moore (Mis­souri, 1887- New York, 1972). Estudió biología e his­to­ria en Bryn Mawr Col­lege. Tra­ba­jó en la Bib­liote­ca Públi­ca de Nue­va York y, además de poeta, fue edi­to­ra de la influyente revista Dial entre 1925 y 1929. Tam­bién escribió ensayos sobre una var­iedad de temas que incluyen la lit­er­atu­ra, la pin­tu­ra, el deporte, la músi­ca, etc. Com­prendió la poesía como un mal nece­sario que favorecía el des­cubrim­ien­to de com­po­nentes pri­mor­diales de la real­i­dad: “I, too, dis­like it. / Read­ing it, how­ev­er, with a per­fect con­tempt for it, one dis­cov­ers in it, after all, a place for the gen­uine” [A mí tam­poco me gus­ta. Al leer­la, sin embar­go, con un des­dén per­fec­to, se des­cubre en ella, después de todo, un lugar para lo gen­uino][1].

Mar­i­anne Moore, 1935. Bild: George Platt Lynes

La orig­i­nal­i­dad de su escrit­u­ra la con­vir­tió en un ref­er­ente para la poesía de la primera mitad del siglo XX norteam­er­i­cano sin que se la minus­val­o­rara como se hacía has­ta ese entonces con las escritoras en los esce­nar­ios lit­er­ar­ios pre­dom­i­nan­te­mente mas­culi­nos. Se dis­tin­guió por su capaci­dad de obser­vación y por su explo­ración de la dimen­sión imag­i­na­ti­va y visu­al del poe­ma. Con fre­cuen­cia su escrit­u­ra alude a ani­males para invo­car una reflex­ión sobre la exis­ten­cia humana y sus mis­te­rios, como el poe­ma “The Fish”:

wade

through black jade.

Of the crow-blue mus­sel-shells, one keeps

adjust­ing the ash-heaps;

open­ing and shut­ting itself like


an

injured fan.


[…]


All

exter­nal

marks of abuse are present on this

defi­ant edifice —

all the phys­i­cal fea­tures of

ac-

cident — lack

of cor­nice, dyna­mite grooves, burns, and

hatch­et strokes, these things stand

out on it; the chasm-side is


dead.[2]

internarse

en el jade negro.

Del cuer­vo-azul con­cha de mejil­lón, se sigue

alin­e­an­do los mon­tones de ceniza;

abrién­dose y encer­rá­dose como


un

ven­ti­lador herido.


[…]


Todas

las mar­cas

exter­nas de abu­so están pre­sentes en

un edi­fi­cio rebelde —

todos los sig­nos físi­cos de

ac-

ciden— tal falta

de cor­nisa, sur­cos de dina­mi­ta, que­maduras, y

ataques asesinos, estas cosas sobre

salen en eso; el lado del abis­mo está


muer­to.

El dis­eño frag­men­tario del poe­ma que se refuerza en la división entre ver­sos invi­ta al lec­tor a sumer­girse en sus opaci­dades. El poe­ma no nom­bra al pez, pero prepara la imag­i­nación para sosten­er su ima­gen en un sinie­stro paisaje mari­no: el “ven­ti­lador heri­do” y “las mar­cas / exter­nas de abu­so” inscriben una soter­ra­da vio­len­cia en el esce­nario poéti­co. Este poe­ma pertenece a Poems (1921), que estu­vo al cuida­do de Hil­da Doolit­tle. Puede obser­varse el cuida­do del efec­to sonoro y de la dis­tribu­ción de las pal­abras en la pági­na para realzar la ima­gen poéti­ca. Se tra­ta de una delib­er­a­da apues­ta por la dimen­sión sim­bóli­ca del lengua­je y por una extrañeza reveladora. 

En su libro Obser­va­tions (1924) toma nue­va­mente la metá­fo­ra ani­mal para elab­o­rar situa­ciones sug­er­entes por inter­me­dio de ele­men­tos nat­u­rales, como la ref­er­en­cia al neva­do sobre la mon­taña Rainier en el poe­ma “An Octo­pus”: “Com­plet­ing a cir­cle, / you have been deceived into think­ing that you have pro­gressed, / under the polite nee­dles of the larch­es / ‘hung to fil­ter, not to inter­cept the sun­light’” [Al com­ple­tar un cír­cu­lo, / te han hecho creer engañosa­mente que has pro­gre­sa­do, / bajo las edu­cadas espinas de los alerces / ‘col­ga­dos para fil­trar, no para inter­cep­tar la luz del sol][3].

La desta­ca­da obra de Mar­i­anne Moore la llevó a recibir la medal­la de The Poet­ry Soci­ety of Amer­i­ca y la medal­la nacional de lit­er­atu­ra, así como un doc­tor­a­do hon­o­rario en Har­vard Uni­ver­si­ty. Durante su vida, fue una figu­ra influyente para autores como Eliz­a­beth Bish­op y John Ash­bery y, sobre todo, se con­vir­tió en un hito para la genealogía de la escrit­u­ra de mujeres en Esta­dos Unidos.


[1] Moore, Mar­i­anne. The Oxford Book of Amer­i­can Poet­ry. New York: Oxford Uni­ver­si­ty Press, 2006. p.324. (tra­duc­ción mía).

[2] Ibid. p.324 (tra­duc­ción mía).

[3] Ibid. p. 334. (tra­duc­ción mía).

Schreibe einen Kommentar

Deine E-Mail-Adresse wird nicht veröffentlicht. Erforderliche Felder sind mit * markiert.