El tiempo de la traducción poética

La tra­duc­ción no posee una sola tem­po­ral­i­dad, es en sí mis­ma encuen­tro de tiem­pos. En ella las épocas se anudan, se divor­cian y chocan.

Según Kei­th Mox­ey la tra­duc­ción es el medio por el que las tem­po­ral­i­dades inter­ac­túan con­flic­ti­va­mente: “Trans­la­tion nei­ther guar­an­tees easy access from one his­tor­i­cal nar­ra­tive to anoth­er, nor can it equate the vis­i­ble with the ileg­i­ble. I invoke it to sug­gest the dif­fi­cult process by which incom­men­su­rable dis­cours­es and media relate to one anoth­er, trail­ing their accom­pa­ny­ing con­tin­gen­cies behind them.”[1] Esta afir­ma­ción es rica para explo­rar vín­cu­los entre tra­duc­ción, tiem­po y poesía.

El difí­cil paso de una “nar­ra­ti­va históri­ca” a otra indi­ca, en el plano lingüís­ti­co, la diacronía de las lenguas que, por ejem­p­lo, se man­i­fi­es­ta en arcaís­mos y neol­o­gis­mos. Más allá de vari­antes léx­i­cas, aunque una pal­abra se repi­tiera exac­ta­mente igual, su sen­ti­do se trans­for­ma debido a cam­bios de cri­te­rios de ver­dad y verosimil­i­tud. Además, Mox­ey advierte que no se puede equiparar lo vis­i­ble con lo ileg­i­ble; es decir, el prob­le­ma de la ileg­i­bil­i­dad man­i­fi­es­ta en la difi­cul­tad de trans­ferir ple­na­mente la mate­ri­al­i­dad (fonológ­i­ca o sin­tác­ti­ca) de una lengua a otra se desa­cred­i­ta para afir­mar la creación de equiv­a­len­cias que reac­ti­van el aspec­to mate­r­i­al de la lengua y proveen leg­i­bil­i­dad. Acer­tada­mente, Mox­ey añade que las diver­gen­cias diacróni­cas y los desafíos for­males son super­a­dos por la inter­ac­ción de las lenguas si estas preser­van sus con­tin­gen­cias. Una aprox­i­mación a la lúci­da pos­tu­ra de Mox­ey sobre retos de la tem­po­ral­i­dad de la tra­duc­ción, especí­fi­ca­mente en el cam­po poéti­co, puede obser­varse en un frag­men­to de la tra­duc­ción de Ilan Sta­vans en Sor Jua­na or the Per­sis­tence of Pop de una de las redondil­las más famosas de la escrito­ra novo­his­pana:

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia ... [2]
Stubborn men, who will chastise
a woman without cause,
oblivious that you’re the source
of what you’ve criticized;
 
if your passion is so strong,
that you elicit their disdain
why do you incite them to wrong?
 
You topple their defense,
and then, with gravity,
you credit sensuality
for what was won with diligence … [3]

Sor Jua­na (1648–1695), ícono de las letras del Siglo de Oro español, ingresó al con­ven­to San Jerón­i­mo en 1669 para con­tin­uar sus estu­dios y evi­tar que la forzaran a casarse. Uno de sus tex­tos más cono­ci­dos es la “Respues­ta a Sor Filotea”, que puede con­sid­er­arse un man­i­fiesto fem­i­nista avant la let­tre, donde reivin­di­ca el dere­cho de las mujeres a la edu­cación. Una lec­tura de la redondil­la cita­da des­de el hor­i­zonte de su época apun­ta al tópi­co de la vanidad, ali­men­ta­da por la visión mas­culi­na y que cor­rompe a las mujeres con­ducién­dolas a un apego hacia lo mun­dano y hacia la car­nal­i­dad. Sor Jua­na indi­ca en la segun­da estro­fa que la mujer peca por incitación mas­culi­na, y enfa­ti­za en la ter­cera estro­fa que la ligereza moral femeni­na es un pro­duc­to de esa insti­gación.

Des­de el pun­to de vista for­mal, Sta­vans preser­va la brevedad del ver­so del orig­i­nal, pero la elec­ción gra­mat­i­cal y lex­i­cal recrea la ten­sa inter­ac­ción de tem­po­ral­i­dades señal­adas por Mox­ey respec­to a la tra­duc­ción. El tiem­po futuro en el primer ver­so en la ver­sión ingle­sa en lugar del pre­sente del ver­so en español mod­i­fi­ca el sig­nifi­ca­do de que el pro­ced­er mas­culi­no es un acto cotid­i­ano. Asimis­mo, equiparar “ansia” a “pas­sion”, hace más explíc­i­to la ref­er­en­cia sutil de Sor Jua­na a la sex­u­al­i­dad femeni­na, que obe­dece a los códi­gos de deco­ro de la época.

Es posi­ble inter­pre­tar que el lengua­je más direc­to de la ver­sión en inglés actu­al­iza el poe­ma para un públi­co del siglo XXI que vive la efer­ves­cen­cia del fem­i­nis­mo, y que, por otro lado, dialo­ga pro­duc­ti­va­mente con la defen­sa de Sor Jua­na de la instruc­ción de la mujer. Esta inten­ción es más evi­dente si se toma en cuen­ta que el libro de Sta­vans es un comen­tario tex­tu­al y visu­al, para mostrar las reapropia­ciones en las artes plás­ti­cas de la figu­ra de Sor Jua­na en la cul­tura con­tem­poránea. De ahí que su tra­duc­ción ilus­tra el encuen­tro dinámi­co de nar­ra­ti­vas históri­c­as. El choque de par­tic­u­lar­i­dades de cada lengua gen­era una ima­gen trans-históri­ca de Sor Jua­na que sólo tiene lugar en un inter­me­dio lingüís­ti­co e históri­co.


[1] Mox­ey, Kei­th. Visu­al Time. The Image in His­to­ry. Durham and Lon­don: Duke Uni­ver­si­ty Press, 2013. p.1–2.

[2] Cruz, Sor Jua­na de. Obras com­ple­tas. Méx­i­co: Por­rúa, 2013. p. 109

[3] Sta­vans, Ilan. Sor Jua­na or the Per­sis­tence of Pop. Tuc­son: Ari­zona Press, 2018. p. 49.

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